Breve crónica de la excursión a Isla Mágica del Primer Ciclo de la ESO.

im-logoEXCURSIÓN A ISLA MAGICA   6  de Junio de 2008

Y yo que pensaba que iba a estar tranquilamente con mi compañera Toni paseando o en algún velador…
Pues no, tuvo que llegar Pablo para ver hasta donde estaban mis límites y al final lo consiguió, eso sí, poniéndose detrás de mí en la cola para que no intentase escapar en último momento.
Toni también puso a prueba su aguante y teniendo en cuenta su pánico a las alturas y a las caídas libres, no lo hizo nada mal, ¡Llego a montarse en dos ocasiones en la Anaconda! (el curso de un canal en barca con tres caídas de distinta altura). Eso sí la primera vez estrujándome el abdomen y sin atreverse a mirar, ni siquiera en los momentos tranquilos; la segunda vez mirando ¡hasta en las caídas!. Creo que todavía no se ha recuperado totalmente y se le va a quedar la cara de pánico para siempre. Lo primero que me dijo después de bajarnos: No volveré a hacerlo en la vida.
A medida que transcurría el día las colas se iban haciendo más largas. Mientras esperábamos, algunos nos entreteníamos intentando aprender algo de ruso con Artem (que acababa desesperado), o bien contándonos la vida.
Cuando el calor apretaba nos íbamos al “salpicón”, donde el impacto de una barca en el agua tras caer por la rampa, nos ponía a los que estábamos en el mirador de sopa y media, excepto a algún/a cobarde que en último momento salía corriendo.
Personalmente donde lo peor lo pasé fue en el Jaguar, una especie de montaña rusa que tan pronto te ponía de lado como boca abajo y a gran velocidad. Cuando bajé creía  tener todos los huesos dislocados y las vértebras estaban todas pero ya no alineadas formando una columna.
Una de las opciones más tranquilas eran “Los Rápidos”, donde un gran torrente te hacía pasar por cascadas de agua que caían encima. De nuevo Pablo tuvo que ser el artífice manipulador que consiguiera que a Toni y a mí nos cayera un gran chorro de agua, pero a pesar de todo se lo perdonamos por lo estupendo que lo pasamos y lo que nos reímos.
La vuelta en autobús fue más movida de lo que me esperaba ya que los del fondo norte la acabaron liando con el tema de las prendas.
Dar las gracias a Laura por esa recopilación musical exclusiva para el viaje, que nos elaboró con todo su cariño y buen gusto musical.
En definitiva, como decía Toni, una experiencia inolvidable.
En fin estoy convencido que todos lo pasamos estupendamente y creo que fue un punto final merecido para dos grupos de los cuales me encuentro muy satisfecho, no sólo por lo que  han trabajado durante el curso (unos más que otros) sino también por el buen ambiente que ha existido en clase.

FELIZ VERANO A TODOS  ;)

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