Mañana domingo a las 17 horas tendrá lugar en el Nuevo Vivero el derbi extremeño. El CD Badajoz, líder de su grupo en la 2ª división B, se enfrenta al cuarto clasificado, el Mérida. La rivalidad entre estas dos escuadras ha sido manifiesta en todos los encuentros en los que se han enfrentado.

La historia de los derbis vibrantes, salpicados en alguna ocasión con altercados violentos protagonizados por sus aficionados más ultras (las Legiones Sur del Mérida y el entonces llamado Infierno Pacense) alimentó un odio entre ambas aficiones que iba más allá de la rivalidad deportiva.

Este curso contamos en nuestro centro con Miguel Ángel Barrios, profesor de E.F. y natural de Mérida, que ejerció como jugador de fútbol profesional durante muchos años. Miguel Ángel defendió los colores de su ciudad natal la temporada 2003/2004 en la categoría de bronce, habiendo vivido en primera persona esa rivalidad entre la UD Mérida y el CD Badajoz.  

En el Departamento de Educación Física del IES San Fernando hemos querido aprovechar la oportunidad de contar con la experiencia de Miguel Ángel ante la circunstancia del derbi que se jugará mañana para formar a nuestros alumnos en los verdaderos valores del deporte y del juego limpio, un deporte sin violencia, en el que la rivalidad se viva de una forma sana y respetuosa y los resultados no transciendan más allá del propio juego. Los profesores Víctor Vargas y Miguel Ángel Barrios organizaron una sesión formativa con los alumnos de 3°y 4° de la ESO en la que a través de diferentes dinámicas y videos se les hizo reflexionar sobre algunos episodios de violencia vividos por el propio Miguel Ángel.

Con esta actividad no sólo se ha pretendido incidir en una formación de nuestros alumnos que permita erradicar esa cultura de la violencia en el fútbol, sino que además se ha promovido que disfruten del fútbol en mayúsculas, lo que significa no sólo disfrutar con la victoria sino también con los detalles técnicos y tácticos de ambos equipos.  

Y al final una moraleja: animar a nuestro equipo todo lo que se pueda, pero nunca generando odio hacia el rival.

Gracias Víctor y Miguel Ángel por trabajar por una educación de calidad y a nuestros alumnos por ver el fútbol más allá de rivalidades extradeportivas.